miércoles, 18 de marzo de 2026


 

el río da Chanca existe en la provincia de Pontevedra, atravesando los municipios de Meis y Meaño hasta desembocar en la ría de Arousa. Es muy común que apellidos de este tipo tengan un origen toponímico, sirviendo originalmente para identificar a personas que procedían de un lugar específico o vivían cerca de un accidente geográfico como un río.
Sobre la situación del apellido:
  • Río Chanca (Pontevedra): Es un curso fluvial conocido por la popular Ruta da Chanca, que destaca por sus numerosos molinos antiguos.
  • Concentración en Acebo (Cáceres): Es un fenómeno habitual en la genealogía española que un apellido de origen norteño se desplace y termine concentrándose en una localidad específica de Extremadura o Castilla debido a procesos históricos de repoblación o migraciones internas.
  • Significado: En el contexto gallego, "chanca" puede referirse a una piedra plana para cruzar un río o a un tipo de calzado de madera, aunque como topónimo suele estar ligado a la configuración del terreno o del cauce.
Es un caso fascinante de cómo un nombre nacido en los ríos de las Rías Baixas ha acabado encontrando su mayor arraigo actual en la Sierra de Gata cacereña.






 


José Ignacio Igoa Chanca ha dedicado una parte importante de su obra neoexpresionista a reinterpretar visualmente los relatos de su antepasado, el doctor Diego Álvarez Chanca.
A través de su serie pictórica, Igoa Chanca traduce las crónicas detalladas del médico (quien describió por primera vez la flora, fauna y la antropología de las Antillas) en lienzos y papel cargados de fuerza cromática y gestualidad, conectando la narrativa histórica del siglo XV con la sensibilidad contemporánea.
Sus trabajos no son meras ilustraciones, sino evocaciones emocionales de ese "encuentro entre dos mundos", centradas en la asfixiante naturaleza tropical y la sorpresa del cronista ante lo desconocido.


 


José Ignacio Igoa Chanca ha dedicado una parte importante de su obra neoexpresionista a reinterpretar visualmente los relatos de su antepasado, el doctor Diego Álvarez Chanca.
A través de su serie pictórica, Igoa Chanca traduce las crónicas detalladas del médico (quien describió por primera vez la flora, fauna y la antropología de las Antillas) en lienzos y papel cargados de fuerza cromática y gestualidad, conectando la narrativa histórica del siglo XV con la sensibilidad contemporánea.
Sus trabajos no son meras ilustraciones, sino evocaciones emocionales de ese "encuentro entre dos mundos", centradas en la asfixiante naturaleza tropical y la sorpresa del cronista ante lo desconocido.

martes, 17 de marzo de 2026















 

el pintor José Ignacio Igoa Chanca utiliza su arte para rescatar la crónica de su antepasado. El Dr. Diego Álvarez Chanca no solo fue un espectador, sino el primer científico que documentó la flora, fauna y etnografía del Nuevo Mundo.
Su relato es crucial porque marca el paso de una expedición de exploración a una de asentamiento. Al descubrir la masacre en el Fuerte Navidad, el Dr. Chanca comprendió que la relación con los indígenas y la supervivencia en ese entorno requerían una mentalidad distinta. Su formación como médico de cámara le permitió observar la realidad con una precisión clínica que hoy Igoa Chanca traduce en pinceladas neoexpresionistas, cargadas de la intensidad emocional que debió sentir aquel médico ante lo desconocido.
















 


el pintor José Ignacio Igoa Chanca utiliza su arte para rescatar la crónica de su antepasado. El Dr. Diego Álvarez Chanca no solo fue un espectador, sino el primer científico que documentó la flora, fauna y etnografía del Nuevo Mundo.
Su relato es crucial porque marca el paso de una expedición de exploración a una de asentamiento. Al descubrir la masacre en el Fuerte Navidad, el Dr. Chanca comprendió que la relación con los indígenas y la supervivencia en ese entorno requerían una mentalidad distinta. Su formación como médico de cámara le permitió observar la realidad con una precisión clínica que hoy Igoa Chanca traduce en pinceladas neoexpresionistas, cargadas de la intensidad emocional que debió sentir aquel médico ante lo desconocido.


 

el pintor José Ignacio Igoa Chanca utiliza su arte para rescatar la crónica de su antepasado. El Dr. Diego Álvarez Chanca no solo fue un espectador, sino el primer científico que documentó la flora, fauna y etnografía del Nuevo Mundo.
Su relato es crucial porque marca el paso de una expedición de exploración a una de asentamiento. Al descubrir la masacre en el Fuerte Navidad, el Dr. Chanca comprendió que la relación con los indígenas y la supervivencia en ese entorno requerían una mentalidad distinta. Su formación como médico de cámara le permitió observar la realidad con una precisión clínica que hoy Igoa Chanca traduce en pinceladas neoexpresionistas, cargadas de la intensidad emocional que debió sentir aquel médico ante lo desconocido.


 

el pintor José Ignacio Igoa Chanca utiliza su arte para rescatar la crónica de su antepasado. El Dr. Diego Álvarez Chanca no solo fue un espectador, sino el primer científico que documentó la flora, fauna y etnografía del Nuevo Mundo.
Su relato es crucial porque marca el paso de una expedición de exploración a una de asentamiento. Al descubrir la masacre en el Fuerte Navidad, el Dr. Chanca comprendió que la relación con los indígenas y la supervivencia en ese entorno requerían una mentalidad distinta. Su formación como médico de cámara le permitió observar la realidad con una precisión clínica que hoy Igoa Chanca traduce en pinceladas neoexpresionistas, cargadas de la intensidad emocional que debió sentir aquel médico ante lo desconocido.