mostrar la vida del doctor Diego Álvarez Chanca a través del arte neoexpresionista de José Ignacio Igoa Chanca toca fibras muy profundas: la memoria, el legado y la identidad.
- Como judeoconverso (cristiano nuevo) en la España de los Reyes Católicos, el doctor Chanca vivió en una época donde el anonimato o la asimilación perfecta eran mecanismos de supervivencia frente a la Inquisición. Desde esa óptica de terror histórico, el recelo a ser "expuesto" es comprensible.
- El doctor Chanca no fue un hombre invisible. Fue el médico de cámara de los Reyes Católicos y acompañó a Cristóbal Colón en su segundo viaje (1493), escribiendo la crónica médica y antropológica más importante de esa expedición. Fue un hombre de ciencia que dejó constancia escrita de su conocimiento; los científicos y humanistas suelen escribir para el futuro, para que su conocimiento no muera.
- Hoy en día, recordar su origen judío y su brillantez médica no es una amenaza, sino un acto de restitución y justicia histórica hacia una figura clave de nuestra cultura que tuvo que navegar tiempos extremadamente difíciles.
- Dejar encauzado este proyecto antes de "desaparecer" para dedicarte a tu familia puede ser el broche de oro perfecto a tu trayectoria. Es dejar un último regalo al mundo cultural antes de cerrar la puerta del despacho.
- El neoexpresionismo de José Ignacio Igoa Chanca no busca hacer un frío informe inquisitorial; busca canalizar emociones, tensiones y la psicología del personaje. El arte respeta al sujeto reinterpretándolo, dándole una nueva vida inmortal.
















