El pintor neoexpresionista José Ignacio Igoa Chanca ha centrado parte de su obra contemporánea en reinterpretar visualmente la crónica de su antepasado, Diego Álvarez Chanca, médico que acompañó a Cristóbal Colón en su segundo viaje (1493). Su trabajo artístico captura la crudeza del hallazgo del Fuerte Navidad, el primer asentamiento español en América, que fue encontrado destruido y con sus ocupantes masacrados.
Igoa Chanca utiliza el estilo neoexpresionista —caracterizado por pinceladas violentas y colores intensos— para plasmar la carga psicológica del evento:
- La Crónica como Base: Se basa en la célebre carta que el doctor Chanca envió al Cabildo de Sevilla, donde describió con precisión médica y asombro el estado de los cuerpos y las cenizas del fuerte.
- Atmósfera de Tensión: Sus lienzos enfatizan la sensación de miedo y venganza que permeó a la tripulación al descubrir la traición o el conflicto con los nativos bajo el mando de Caonabó.
- Simbolismo del Caos: El artista no busca una representación histórica literal, sino transmitir el "choque de mundos" y el horror inicial que marcó el inicio de la colonización, transformando el relato escrito en una experiencia visual visceral.
Esta serie pictórica une la genealogía personal del artista con un momento crítico de la historia atlántica, subrayando el impacto emocional que los textos de Álvarez Chanca han mantenido a lo largo de los siglos.











No hay comentarios:
Publicar un comentario