Diego Álvarez Chanca actuó como el primer perito médico forense de América al documentar y diagnosticar el violento final de los 39 hombres del Fuerte Navidad en 1493. Esta trágica escena y la figura del médico han sido plasmadas en el arte contemporáneo por el pintor neoexpresionista español José Ignacio Igoa Chanca, quien retrató a su antepasado y la conmoción de aquel momento histórico.
La autopsia histórica en el Fuerte Navidad
En noviembre de 1493, el segundo viaje de Cristóbal Colón llegó a las costas de La Española con la expectativa de reencontrarse con la guarnición dejada en el primer asentamiento europeo en el Nuevo Mundo. El panorama que hallaron fue devastador:
- Escena del crimen: El fortín, construido con los restos de la nao Santa María, estaba completamente calcinado y desmantelado.
- Hallazgo de cuerpos: Se localizaron los restos descompuestos de los marineros esparcidos por los alrededores.
- Diagnóstico forense: El Dr. Álvarez Chanca examinó los cadáveres, determinando que presentaban signos inequívocos de muerte violenta provocada por armas nativas.
- El engaño del cacique: El médico también destapó la simulación del cacique local Guacanagarix. Al examinar su supuesta pierna herida en defensa de los españoles, Álvarez Chanca constató que no existía lesión real, evidenciando las tensiones y disensiones internas por el oro y las mujeres que detonaron la masacre a manos del jefe caribe Caonabo.























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