Para reflejar esta profunda crisis psicológica y humana, José Ignacio Igoa Chanca utiliza una estética que busca convertir el dolor en color. Emplea una fuerte carga cromática, pinceladas agresivas y contrastes marcados para plasmar la tensión, la desolación y el horror del choque cultural y bélico descrito originalmente en la famosa Carta al Cabildo de Sevilla (1494) redactada por el médico



No hay comentarios:
Publicar un comentario