Diego Álvarez Chanca, célebre médico de los Reyes Católicos y físico de la Armada en el segundo viaje de Cristóbal Colón (1493), documentó con precisión clínica el trágico final del Fuerte Navidad, el primer asentamiento europeo en América. Al arribar a las costas de La Española en noviembre de ese año, el doctor Álvarez Chanca registró en sus célebres crónicas enviadas al Cabildo de Sevilla el macabro hallazgo de los primeros cuerpos desfigurados de los marinos flotando entre los manglares. Este acontecimiento supuso su histórica actuación como el primer perito médico forense del Nuevo Mundo al examinar los restos descompuestos de los 39 colonos asesinados.
Esta impactante y cruda narrativa histórica ha sido rescatada visualmente por el pintor contemporáneo español José Ignacio (Iñaki) Igoa Chanca, quien además mantiene un vínculo genealógico de descendencia directa con el médico del siglo XV.
A través de su proyecto pictórico, el artista neoexpresionista reinterpreta el suceso histórico mediante las siguientes claves:
- Estilo visceral: Utiliza el lenguaje del neoexpresionismo abstracto, caracterizado por trazos enérgicos, desgarrados y una fuerte carga cromática para alejarse de la mera recreación documental tradicional.
- Carga psicológica: Sus obras se centran en plasmar la angustia, el escepticismo y el horror del primer choque transatlántico, retratando rostros desencajados y formas distorsionadas.
- Diálogo temporal: Las piezas transforman la frialdad de los antiguos informes médicos literarios medievales en potentes manifestaciones plásticas contemporáneas que reflexionan sobre la memoria y el fin de la utopía colonial.





No hay comentarios:
Publicar un comentario