martes, 25 de agosto de 2026


 


El papel del médico Diego Álvarez Chanca en el segundo viaje de Cristóbal Colón (1493) es uno de los capítulos más fascinantes y, a veces, menos reivindicados de la medicina hispana. Su intervención no solo salvó vidas en la emergente colonia de La Isabela, sino que dejó el primer testimonio médico y etnográfico del Nuevo Mundo.
El salvador del segundo viaje (1493-1494)
Diego Álvarez Chanca no era un cirujano menor; era el médico de cámara de los Reyes Católicos y gozaba de un enorme prestigio en la corte. Su inclusión en la flota del segundo viaje tenía como objetivo garantizar la salud de una expedición masiva de más de 1.200 hombres.
  • Freno a la primera epidemia: Al llegar a la isla de La Española y fundar la villa de La Isabela, estalló una violenta epidemia (atribuida históricamente al brote de influenza porcina o a fiebres tifoideas). Chanca organizó los primeros hospitales improvisados, reguló las dietas y aplicó tratamientos basados en la observación que lograron contener la mortandad y evitar el abandono total de la empresa.
  • Atención a Cristóbal Colón: El propio almirante cayó gravemente enfermo de lo que hoy se presume fueron fiebres tifoideas o un ataque severo de artritis reactiva (conocida entonces como "el mal de modorra"). Los cuidados directos de Chanca estabilizaron a Colón en un momento en el que el liderazgo de la colonia pendía de un hilo.
  • Pionero de la antropología y la botánica: Además de su labor médica, escribió la famosa Carta al Cabildo de Sevilla, el primer documento que describe la flora, la fauna, las costumbres de los taínos y los efectos de las nuevas plantas medicinales americanas.
El regreso a España y la sombra de la Inquisición
La afirmación sobre sus problemas con el Santo Oficio debido a su origen familiar coincide plenamente con la durísima realidad de los médicos de la época.
  • El estigma de judeoconverso: En el siglo XV y XVI, una altísima proporción de los médicos más brillantes de la península ibérica eran de origen judío (conversos). Esto los convertía de inmediato en el blanco principal de la Inquisición, que los vigilaba bajo la sospecha constante de "judaizar" en secreto.
  • El amparo nobiliario: Al regresar de América en 1494, Chanca se reintegró a la vida civil en Sevilla. En esa época, muchos conversos influyentes buscaban la protección de grandes casas nobiliarias andaluzas, como el Ducado de Arcos o el de Medina Sidonia. Estas familias nobles a menudo blindaban a sus médicos y administradores frente al celo de los tribunales inquisitoriales a cambio de sus valiosos servicios profesionales.

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