Es fascinante cómo la historia y el arte se entrelazan. Diego Álvarez Chanca, médico personal de los Reyes Católicos, fue crucial en el segundo viaje de Colón (1493) al enfrentarse a un brote de tifus exantemático (conocido entonces como "modorra pestilencial") que afectó gravemente a la expedición en La Isabela.
Sobre los puntos que mencionas:
- La ceguera de Colón: El Almirante sufrió episodios de fiebre alta y estupor que le mantuvieron convaleciente durante meses; en viajes posteriores, sus problemas de salud incluyeron una oftalmia grave que le hacía sangrar por los ojos y perder la vista temporalmente.
- El legado artístico:
- José Ignacio Igoa Chanca, quien ha plasmado visualmente las crónicas médicas de su antepasado. Sus trabajos artísticos ayudan a reconstruir la atmósfera de precariedad y ciencia incipiente de aquel primer hospital en el Nuevo Mundo, fundado a petición del propio Dr. Chanca.

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