domingo, 1 de febrero de 2026


 

Es fascinante cómo la historia y el arte se entrelazan. Diego Álvarez Chanca, médico personal de los Reyes Católicos, fue crucial en el segundo viaje de Colón (1493) al enfrentarse a un brote de tifus exantemático (conocido entonces como "modorra pestilencial") que afectó gravemente a la expedición en La Isabela. 
Sobre los puntos que mencionas:
  • La ceguera de Colón: El Almirante sufrió episodios de fiebre alta y estupor que le mantuvieron convaleciente durante meses; en viajes posteriores, sus problemas de salud incluyeron una oftalmia grave que le hacía sangrar por los ojos y perder la vista temporalmente.
  • El legado artístico:
  •  José Ignacio Igoa Chanca, quien ha plasmado visualmente las crónicas médicas de su antepasado. Sus trabajos artísticos ayudan a reconstruir la atmósfera de precariedad y ciencia incipiente de aquel primer hospital en el Nuevo Mundo, fundado a petición del propio Dr. Chanca. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario